¿A qué edad es el mejor momento para empezar a aprender un idioma extranjero?

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¿A qué edad es el mejor momento para empezar a aprender un idioma extranjero?

¿A qué edad es el mejor momento para empezar a aprender un idioma extranjero?

¿Cuándo empezar a aprender un idioma nuevo? No será nada sorprendente si les digo que cuanto antes mejor. Según las últimas investigaciones de los científicos estadounidenses, el mejor momento para empezar es antes de que un niño cumpla 10 años. El periodo durante el cual la adquisición de lenguas extranjeras suele ser mucho más fácil, se termina cuando uno cumple 18 años debido a las condiciones biológicas del cerebro y los factores sociales.

¿Esto significa que los adultos no pueden aprender idiomas extranjeros?

¡Obviamente que no!

Es más fácil para los niños

Es verdad que el cerebro del niño es mucho más permeable y adquiere mucho más rápido nuevos conocimientos. Los niños están aprendiendo todo el tiempo. No solamente un idioma sino también el mundo entero, nuevos estímulos, objetos y emociones. Por lo tanto, el proceso de aprendizaje se convierte en algo natural. Cada vez más, se habla no de aprendizaje, sino de un modelo de crianza bilingüe. Ya a un niño recién nacido se lo puede familiarizar con un idioma extranjero a través de ponerle canciones o dibujos animados en otro idioma. También son de gran ayuda los cada vez más populares jardines de infancia bilingües.

¿Las escuelas interrumpen el proceso de aprendizaje?

Merece la pena pensar que factores -aparte de los biológicos- disminuyen la capacidad de aprender después de la edad de 18 años. Los científicos mencionan ciertos factores sociales.

A medida que cumplimos años y nos convertimos más y más en adultos, nuestro tiempo se vuelve cada vez más valioso. El exceso de responsabilidades y otros incentivos pueden influir la capacidad de aprender.

Otras causas de la bajada de la actividad cerebral son el estrés y el cansancio. Hoy en día los adolescentes y jóvenes sufren de estrés y agotamiento, tanto que se los considera como una especie de enfermedad de nuestra civilización. La escuela, los exámenes y las altas expectativas de los padres y del entorno más cercano son los factores estresantes.

Las metodologías tradicionales de enseñanza de idiomas extranjeros utilizadas en las escuelas son casi opresivas. El aprendizaje se basa en la memorización de las reglas y vocabulario que aburre y al mismo tiempo simplemente cansa. En estas condiciones, es difícil lograr buenos resultados y mantener la concentración. Durante el aprendizaje tradicional, la estimulación de los hemisferios cerebrales es limitada. No se apoya la capacidad de memorización, se ignora la sensibilidad sensorial y de asociación.

Además, la constante evaluación que forma la base de la enseñanza en las escuelas y universidades es una fuente de gran estrés. Es muy triste pero actualmente mayoría de los jóvenes sufren de un exceso de cortisol (hormona del estrés), que es responsable de muchas enfermedades y seguramente no facilita ni el aprendizaje ni la vida cotidiana.

Los jóvenes son candidatos perfectos para el aprendizaje de los idiomas extranjeros, solamente hay que cambiar cómo se los enseña. Se debería concentrar en las asociaciones, los estímulos auditivos y visuales y obligatoriamente dejar de basar el aprendizaje en la memorización. Hay muchos métodos disponibles en el mercado que caben mejor en el estilo de vida de los jóvenes. Es mucho más fácil usar celular o tablet en vez de libros gruesos y pesados. Algunas aplicaciones ofrecen cortas sesiones de ejercicios que no agobian el cerebro. Es lógico que el cerebro tiene las capacidades de mantener la concentración limitadas. El tiempo óptimo de aprendizaje es desde 20 hasta 30 minutos al día.

No solamente a los niños no les gusta la escuela

Al contrario de lo que parece, a los adultos y a la gente más mayor no les gusta el aprendizaje tradicional. Aunque siguen repitiendo a sus niños o nietos que hay que estudiar, ellos mismo no estarían muy dispuestos a regresar a las aulas.

Si bien a menudo recuerdan sus años de juventud, no lo hacen por el aprendizaje en sí, sino más por las personas o acontecimientos. A medida que cumplimos años, nos hacemos más independientes, por lo tanto, nos cuesta aceptar un modelo en el que alguien nos obliga a hacer algunas tareas o nos evalúa. Muchos adultos son reacios a aprender nuevas cosas o idiomas extranjeros exactamente porque tienen recuerdos malos con la escuela. La idea de que tendrían que sacar libros y bolígrafos, les hace sentir mal. Asocian el aprendizaje con el cansancio, el estrés y el aburrimiento.

Además, creen muy fuerte que no tienen tiempo para aprender. Tienen obligaciones profesionales y familiares que les limitan. Sin embargo, ¿qué si se pudiera estudiar en el sofá en casa, dedicando solamente 20 minutos al día? A muchos les gustaría probar, pero primeramente tendría que enterarse de esta posibilidad.

Los nuevos métodos de aprendizaje en forma de programas y aplicaciones no nos obligan a salir de casa. Se puede estudiar cómodamente con celular y computadora en cualquier momento y cualquier lugar: caminando al trabajo, durante pausas publicitarias viendo una película en la televisión o esperando que se hierva el agua para tomar té o café.

Se trata de completamente nuevas posibilidades que vale la pena usar, al menos para probar. Las aplicaciones para el aprendizaje no son caras y no encarecen mucho el presupuesto.

¿La jubilación es el fin de la vida?

Los jubilados son el grupo más difícil para motivar a estudiar idiomas extranjeros. Se cree que a cierta edad ya no se puede aprender nada nuevo o que ya no se necesita aprender nada más. La jubilación dura alrededor de 20 años, ¿deberíamos despreciar un período de la vida tan largo y quedarse en casa, dejando los días pasar?

Después de una vida agotadora basada en estudiar y trabajar, ha llegado el momento del descanso durante el cual se pueden realizar los planes para los que no había tiempo antes. En los países de alto desarrollo es normal que la gente viaje durante la jubilación. Durante los viajes es útil conocer idiomas extranjeros.

Durante la jubilación hay mucho más tiempo libre que se puede utilizar de buena manera. Las investigaciones demuestran que cuanto más uno estudia, más tiempo vive. Aprender idiomas es beneficioso para el cerebro. Frena el proceso de envejecimiento y reduce el riesgo de enfermedades geriátricas. Si los viajes no son una motivación suficiente, se puede estudiar por la salud.

Además, las fronteras en el mundo son cada vez más borrosas. ¿Quién no tiene a un extranjero en su familia? Siempre es bueno poder comunicarse con los nietos en su lengua materna.

Resulta que la clave para aprender idiomas extranjeros no es la edad, sino un método adecuado. Se puede y debe estudiar a cualquier edad.

Aprender idiomas extranjeros trae muchos beneficios: desde económicos hasta para la salud.

Decide que es más importante para ti y no esperes. ¡Empieza!

Empieza a estudiar un idioma ahora. ¡Solo te va a llevar 15 minutos al día!



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